Más de 70 muertos en Pakistán en ataques de rebeldes separatistas
Al menos 10 agentes de las fuerzas de seguridad, cinco civiles y más de 50 insurgentes murieron en unos ataques "coordinados" efectuados por separatistas de Baluchistán en distintos puntos del suroeste de Pakistán, indicaron las autoridades este sábado.
Desde hace décadas, Pakistán combate a una rebelión separatista en Baluchistán, una empobrecida región fronteriza con Irán y Afganistán y cuyo subsuelo esconde abundantes minerales e hidrocarburos.
El Ejército de Liberación de Baluchistán, el grupo separatista más activo en la provincia, reivindicó los ataques en un comunicado a AFP.
Dijo haber atacado instalaciones militares y a funcionarios de policía y de la administración civil por medio de asaltos armados y ataques suicidas. Igualmente bloquearon carreteras para sabotear a las fuerzas de seguridad.
La ofensiva se produjo al día siguiente de que el ejército de Pakistán anunciara haber matado a 41 rebeldes separatistas de Baluchistán.
Los separatistas "lanzaron ataques coordinados esta mañana en más de 12 lugares", entre ellos la capital provincial Quetta, dijo a AFP bajo anonimato un alto funcionario de los servicios de seguridad.
Diez miembros de las fuerzas de seguridad murieron y varios más resultaron heridos, indicó este responsable, y precisó que 58 separatistas fallecieron igualmente en los enfrentamientos consecutivos a los ataques.
Los ataques costaron también la vida a civiles.
Cinco miembros de una misma familia, incluidos una mujer y tres niños, murieron a manos de los secesionistas en la región de la ciudad portuaria de Gwadar, según la misma fuente.
Una fuente militar en la capital, Islamabad, confirmó los ataques, y dijo que fueron "coordinados pero ejecutados mediocremente" por la "mala planificación" de los rebeldes.
El primer ministro, Shehbaz Sharif, elogió a las fuerzas de seguridad y prometió "continuar la guerra contra el terrorismo hasta su completa erradicación". Fuentes policiales matizaron no obstante que la situación no está aún del todo bajo control.
En Quetta, un periodista de AFP escuchó varias explosiones al tiempo que se efectuaba un gran despliegue de seguridad en la ciudad. Muchas calles estaban desiertas, y las tiendas cerradas.
"La policía nos apunta con sus armas y nos dicen que nos vayamos, si no queremos que nos golpeen. ¿Qué vamos a hacer?", se pregunta Abdul Wali,un vecino de 38 años que debía cruzar la ciudad para ir a ver s su madre hospitalizada.
Baluchistán es la provincia más pobre de Pakistán, pese a su riqueza en minerales e hidrocarburos, explotados principalmente por empresas chinas.
En los últimos años, los separatistas han intensificado sus ataques a paquistaníes oriundos de otras provincias, que trabajan en la región. También han atacado a empresas energéticas extranjeras.
El año 2024 fue especialmente sangriento con más de 1.600 muertos, casi la mitad soldados y policías, según el Centro de Investigación y Estudios de Seguridad de Islambad.
K.Lehmann--BP