Irán dice que no quiere más guerra con EEUU tras repunte de ataques
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, aseguró este lunes que continuar con la guerra contra Estados Unidos no beneficiará a su país, tras el primer cruce de ataques entre ambas partes en un mes.
Irán atacó objetivos militares estadounidenses en Oriente Medio en represalia por los bombardeos de Estados Unidos sobre una isla en el estrecho de Ormuz, en el primer intercambio de fuego entre ambos países en un mes.
Seis meses después del inicio del conflicto, Irán mantiene un bloqueo sobre el estratégico paso marítimo y Washington persiste en un cerco contra puertos iraníes.
Estados Unidos había sugerido un giro hacia la presión económica en lugar de la acción militar, pero el domingo atacó lanzacohetes iraníes en la pequeña isla de Larak, para impedir que Irán colocara más minas marinas en el estrecho de Ormuz.
Irán respondió este lunes con ataques contra Jordania y Emiratos Árabes Unidos, que apuntaron, según Teherán, contra fuerzas estadounidenses. Sin embargo, más tarde, el presidente Pezeshkian abogó por el diálogo.
"Seguimos esforzándonos por encontrar un camino de acuerdo y comprensión, y consideramos que continuar la guerra no está en nuestro interés ni en el de la región", declaró el presidente iraní antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán.
"Creemos que la solución a los problemas existentes reside en el diálogo y la comprensión, y que todas las capacidades deben movilizarse para evitar la extensión de la inseguridad y el conflicto", añadió, según un comunicado de la presidencia iraní.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que los bombardeos de Teherán no quedarán sin respuesta.
"Vamos a golpearlos con fuerza", dijo Trump, según un periodista de Fox News que afirmó haber hablado brevemente con él.
- Repunte del petróleo -
Tras el anuncio de los ataques, el precio del oro negro subió y el barril de Brent, referencia internacional, superó los 90 dólares.
El ataque de Estados Unidos contra Larak causó dos muertos y dos heridos, según la agencia de noticias iraní Tasnim.
Los influyentes Guardianes de la Revolución iraní anunciaron que habían respondido lanzando misiles balísticos contra dos bases aéreas militares estadounidenses en Jordania, aliada de Washington, causando "graves daños".
El ejército jordano dijo que había interceptado ocho misiles, sin precisar su procedencia.
Teherán también señaló este lunes que atacó a personal militar estadounidense en una base aérea en Emiratos Árabes Unidos utilizando "decenas de drones", según la televisión estatal.
Emiratos, en tanto, aseguró haber "respondido" a un dron procedente de Irán.
Estos ataques se producen tras semanas en las que las hostilidades habían perdido intensidad.
El gobierno de Trump había privilegiado la "guerra económica" frente a los bombardeos sobre Irán.
Sin embargo, hubo intercambios esporádicos de disparos en la región, sobre todo en el estrecho de Ormuz y sus alrededores.
Trump afirmó este lunes en su plataforma Truth Social que Irán es "oficialmente una nación fallida".
"No tienen armada, no tienen fuerza aérea, no tienen moneda, no están pagando a sus soldados ni a la policía, la inflación está en el 300% y sus dirigentes se encuentran en un caos total y son incapaces de representar adecuadamente al país", escribió.
- Disputa por el control de Ormuz -
El estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que antes de la guerra transitaba una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos, está bloqueado por Teherán, que ataca de forma esporádica a los barcos que intentan franquearlo.
Trump insiste en que su país tiene "control total" del estrecho de Ormuz e incluso lo ha calificado como territorio de Estados Unidos, después de que Washington anunciara la semana pasada que había terminado de despejar explosivos de la vía marítima.
La guerra estalló el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió apuntando en particular a los países del Golfo aliados de Washington.
Un alto el fuego en abril puso fin a cerca de 40 días de intensos bombardeos, y en junio se alcanzó un protocolo de acuerdo destinado a poner fin definitivamente al conflicto.
Pero el acuerdo se hizo añicos en julio tras la reanudación de las hostilidades. Las negociaciones están desde entonces en punto muerto.
La guerra con Irán es profundamente impopular en la opinión pública estadounidense, a dos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, que podrían poner fin al control del Partido Republicano en las dos cámaras del Congreso.
P.Kuhn--BP