Los incendios forestales y las micropartículas ponen en peligro la calidad del aire, según la ONU
Los incendios forestales y las olas de calor, que generan contaminantes microscópicos, amenazan con socavar los esfuerzos para mejorar la calidad del aire y proteger la salud, advirtió este lunes la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
En un informe anual, la institución vincula la contaminación atmosférica y el cambio climático, que según los científicos provoca olas de calor e incendios forestales más frecuentes e intensos.
"Los incendios forestales extremos aumentan, lo que conlleva graves consecuencias para la salud debido a la alta toxicidad del humo", señaló la OMM en un comunicado que acompaña el informe sobre la calidad del aire y el clima.
"Aunque las normativas en Europa y Norteamérica han reducido las emisiones de PM2.5 procedentes de la industria y el transporte, la exposición a PM2.5 relacionada con incendios ha aumentado", apuntó.
Se trata de partículas y gotículas microscópicas de menos de 2,5 micrómetros de diámetro que pueden penetrar profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo.
Son emitidas en actividades industriales impulsadas por combustibles fósiles, la agricultura, la calefacción doméstica y el transporte, así como por incendios forestales y tormentas de polvo.
- Humo tóxico -
"La calidad del aire y el cambio climático no pueden abordarse por separado. Si uno empeora, el otro también", declaró a la AFP Lorenzo Labrador, de la red de científicos Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM.
"En lugares donde hay incendios forestales relativamente intensos, encontramos mucha contaminación por partículas finas", agregó.
Las micropartículas generadas por la combustión de vegetación son "mucho más tóxicas" que las emitidas por otras fuentes, incluso los gases de escape de los automóviles, recalcó.
- Ozono -
Otra fuente de contaminación atmosférica que entraña importantes riesgos para la salud es el ozono troposférico, que se acumula cuando las temperaturas aumentan, las condiciones atmosféricas se estancan y la radiación solar es intensa, como se ha observado durante las recientes olas de calor en China, Europa y el sureste de Estados Unidos.
"Esta mayor exposición a la contaminación por ozono podría provocar decenas de miles de muertes prematuras adicionales", especialmente por enfermedades respiratorias, advirtió la OMM.
Otra preocupación creciente son las partículas de aerosol, que también pueden viajar hacia océanos y continentes alejados de su fuente de emisión.
Estas partículas pueden alterar la forma en que la atmósfera refleja la luz solar, cambiar las propiedades químicas de la tierra y el agua y contaminar entornos limpios.
"Un ejemplo es la deposición de carbono negro —u hollín— sobre la nieve y el hielo, lo que reduce la cantidad de luz solar reflejada por estas superficies y, a su vez, puede acelerar el proceso de deshielo", explicó la OMM.
Una simulación incluida en el Boletín de la OMM estima que existen "51 millones de toneladas en la tierra y 22 millones de toneladas en el océano, que a su vez son una fuente de microplásticos para la atmósfera".
R.Hofmann--BP